Saber que puedes repartir un gasto grande en cuotas cómodas con una tarjeta de crédito, sin atarte a comisiones de mantenimiento, da mucha calma a la hora de sacar la cartera.
Personaliza cada compra en segundos
La esencia de Fracciona es el control absoluto: cualquier importe superior a 90 € puede convertirse en un plan a tu medida con plazos que van de 3 a 60 meses. Dentro de la app eliges la operación, deslizas hasta el número de cuotas que mejor encaje en tu flujo de ingresos y el simulador te muestra la cuota exacta y el coste total antes de dar el “OK”. Si mañana recibes un ingreso extra, entras de nuevo y amortizas anticipadamente: la aplicación recálcula el calendario y reduce intereses sin penalizaciones.
Cuando no necesitas fraccionar nada, la tarjeta funciona como cargo único a fin de mes, sin tipo de interés y sin cuota anual, de modo que no genera costes si un mes decides aparcarla. El límite de crédito —hasta 6 000 €, revisable en función de tu comportamiento— se regenera tan pronto devuelves capital, así que tu colchón está siempre listo para nuevos proyectos.
El ecosistema digital refuerza la sensación de control. Desde la misma app puedes bloquear o reactivar la tarjeta por pérdida, crear números virtuales desechables para compras online sensibles y ajustar en tiempo real los topes diarios de gasto o retirada. Cada operación dispara una notificación push; si algo no cuadra, un toque basta para congelar el plástico.
La retirada de efectivo también es transparente: accedes a tu línea de crédito en cualquier cajero Mastercard y ves la comisión antes de aceptar. Para compras sin contacto, basta con añadir la tarjeta a Apple Pay o Google Pay y validar con tu huella o Face ID. Y si viajas, la póliza incluida cubre accidentes en transporte público y protege tus compras durante los primeros 90 días frente a robo o daño accidental, sin que tengas que contratar seguros aparte.
En resumen, Fracciona combina tres pilares muy difíciles de encontrar juntos: cero costes fijos, plazos ultra flexibles y una app que pone al usuario en el asiento del conductor. Ideal para financiar un máster, renovar el portátil o simplemente respirar cuando llegan los grandes recibos.
Empieza a fraccionar sin sorpresas y sin cambiar de banco
Contratar esta tarjeta es tan ágil como usarla: completa un breve formulario online, verifica tu identidad con un selfie y conecta tu cuenta corriente para la domiciliación. En cuestión de minutos conocerás tu límite inicial y recibirás una tarjeta virtual lista para pagar; el plástico físico llega por mensajería sin coste. Comienza a utilizar tu nueva línea de crédito hoy mismo, decide mañana si agrupar todo a fin de mes o distribuirlo en cuotas, y ajusta cualquier parámetro desde tu móvil sin llamadas ni visitas a oficina.
